La pichanga familiar

Teniendo tanta gente reunida era inevitable que se tratara de hacer alguna actividad colectiva, por rápido concenso se eligió jugar una “pichanguita” que no es otra cosa que un partido de fulbito. A pesar de ser conciente de mi falta de físico y poca práctica del deporte rey, acepté a participar no sin antes tratar de resolver unos cuantos problemillas, como el hecho de no haber llevado zapatillas, tuve que recurrir a un mercado y comprarme esas zapatillas baratas de 15 lucas para poder jugar. Una vez en el lugar convenido hubieron algunas sorpresas, 2 primos hermanos que no veía hace mucho llegaron y se sumaron al juego.

La cancha donde jugamos estaba en medio de las chacras y era mucho mas grande que una cancha de fulbito, pude jugar 2 tiempos de los 2 partidos que se disputaron, no tengo ni idea de como aguante, seguramente fué porque traté de correr lo menos posible hehehehe. Una vez terminada la pichanga, volvimos a casa donde se armó una borrachera de antología de la cual evidentemente no participé, todos alucinaban viendo como bebía solo Inca Kola y no me creían de que fuera abstemio. Nuevamente la conversación se extendió hasta altas horas de la noche.

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One thought on “La pichanga familiar

  1. hey slayercito, es increible que nadie haya comentado esto, claro como no es chupadera…
    solo diversion bien zanahoria para algunos, no es gran noticia…
    no lo olvides: abstemios ( y no fumadores) unidos jamas seran vencidos!!!! asi pongan lo que pongan delante de uno…XD…buen viaje, cuidate 🙂

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