Tenía muchas ganas de ir al estadio, la ocasión era propicia; apenas terminé mis clases decidí que iría al Monumental de Ate para ver al equipo de mis amores. Llame a mi hermano y le dije para ir juntos, aceptó el estaba por llegar a la casa, mientras el bus me llevaba por las calles de Miraflores me puse a pensar en que nunca habímos ido al estadio juntos para ver un partido entre nuestros equipos (sip, mi hermano es pavito, pero que se le hace, es mi brother y lo quiero igual). Llegué a la casa y en un santiamén me cambié y me puse mi camiseta crema.
Un taxi nos llevó por una ruta alterna y llegamos justo a tiempo, pagué 24 soles por las entradas de la tribuna Oriente y a la hora de ubicarnos tuvimos que pegarnos mucho a la derecha, la parte central estaba repleta, como tenía puesta la camiseta de la (U) no nos dejaron ir al lado izquierdo, aunque no hubiera sido muy conveniente considerando que la barra de Oriente de Cristal estaría por allí. A mi pobre hermano no le quedo otra que ubicarse conmigo rodeado de miles de hinchas cremas que saltaba y gritaban eufóricos arengando al equipo.
Sobre el partido no hay mucho que decir, solo que fué muy parejo y trabado, que la hinchada no dejó de alentar en ningún momento y que el gol del colombiano Mendoza a un minuto del final fué el justo premio para toda esa hinchada que acudió masivamente al estadio. El grito de gol fue ensordecedor, me abrazaron varios desconocidos y mi hermano se quedó sentado, no le quedaba otra, solo atiné a darle una palmadita. Apenas sonó el silbato indicando el final, partimos raudos rumbo a la salida.
La parte fea fué cuando la barra Sur de Cristal se juntó con la gente que salía de Oriente, el escaso contingente policial no pudo evitar algunas broncas que incluyeron lanzamiento de piedras, a pesar de que eso estaba un poco lejos de nuestra ubicación tuvimos que correr para alejarnos del problema. Luego vino lo peor, unos hinchas de Cristal empezaron a apedrear a todos los autos que salían del estadio, no sé si la policía logró controlarlos porque logramos subir a una combi con la intención de que nos acercará un poco a la casa, cuando creíamos que haríamos un viaje tranquilo, se subieron como 10 pandilleros hinchas de Cristal haciendo un tremendo alboroto, empezaron a “bolsiquear” a algunas personas, felizmente conmigo no se metieron porque estaba bien al fondo y había tomado la previsión de quitarme la camiseta y la tenía escondida. mi hermano logró sentarse en un asiento lateral y tampoco lo fastidiaron, el cobrador estaba muy molesto porque no querían pagar su pasaje, además de todo el escándalo que hacían, la combi se detuvo y luego de no se cuantos minutos, accedieron a pagar y por fin pudimos continuar, felizmente no intentaron robarnos y pudimos bajar sin problemas, para luego tomar un taxi que nos dejó en casa.
Ya en casa, cenamos y mi hermano se tomó muy bien el asunto, nunca hemos peleado por temas de fútbol, siempre nos hacemos bromas, pero jamás hemos peleado, eso me hace sentir muy bien, porque he visto como hermanos, padres, primos se molestan realmente solo por un partido de fútbol.
Por ahora queda seguir festejando, somos punteros y si las cosas siguen asi seremos campeones! dale (U)!!!