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10 preguntas que todo cristiano debe hacerse

Hace un tiempo ví­ este fantástico video en inglés y ahora de casualidad me encontré con la versión traducida asi que no puedo dejar de compartirlo. Son 10 simples preguntas que se les hace a los creyentes cristianos, aunque varias de las preguntas podrí­an aplicar para cualquier religión.

Solicito encarecidamente que lo vean y lo difundan entre sus amistades, es sumamente claro y enriquecedor.

Por que estamos aqui?

Pregunta trascendental y una respuesta correcta avalada por la ciencia, ideal para mostrárselo a alguien que sigue creyendo en el creacionismo, tampoco le viene mal a aquellos que no saben bien lo que es la evolución y el proceso de la selección natural.

Quien presenta el video es nada menos que Richard Dawkins el superman de los ateos de hoy

Ví­a: Razon Atea

Argumentos de los creacionistas

Esta es una evidencia de por qué es muy difí­cil poder tener un debate alturado con un creacionista. Que se puede hacer con gente que tiene un argumento como este:

Llamar a un plátano “la pesadilla de los ateos” es algo que sólo provoca risa, que tal si le quitamos el plátano y le damos una sandí­a? o una tuna? o que tal un coco?, en fin, este tipo de gente tiene influencia sobre muchos otros que comparten sus creencias, lo cual me parece cuando menos espantoso. Puede alguien con un mí­nimo de criterio lógico aceptar consejos de tipos como este?

Hola mi nombre es Cesar y soy ateo

Cuando uno se presenta ante otro nunca hace una referencia hacia sus creencias, puedes decir muchas cosas, pero siempre se evita el tema de la religión. Son incontables las ocasiones en las que la consabida frase nunca hables de política, futbol o religión se dice para evitar tan “espinosos” temas, lo cual a todas luces a mi me parece solo una forma de evitar una situación embarazosa para todos aquellos que no son firmes en sus convicciones. Claro el tema del fútbol es totalmente banal y cualquiera puede discutir al respecto, pero para hablar de política y/o religión hay que estar minimamente preparado si es que se quiere hablar con propiedad.

Crecí en un hogar católico, estudié en un colegio de monjes franciscanos, hice todos los sacramentos hasta la “confirmación” pero la hice como la gran mayoría de la gente la hace: “por cumplir” y recalco que la mayoría porque ciertamente nunca falta gente que lo hace por una cuestión de fe. Fué precisamente luego de la confirmacion que empezaron mis cuestionamientos, en el fondo de mi corazón yo sabía que nunca tuve fe que realmente no creía y que lo que verdaderamente sentía era “temor a Dios”, siempre me preguntaba el por qué. tuve que salir del colegio y tuvieron que pasar algunos años para poder darme cuenta de que todo había sido la lógica consecuencia del adoctrinamiento al que fuí sometido durante toda mi vida.

Nunca le he hecho un reproche a mi madre en este sentido, es más, estoy mas que seguro que ella, sus padres y los padres de estos inculcaron la religión católica en sus familias porque creen que es lo correcto. Y no es que la religión católica o cualquier otra religión sean el peor de los males de la humanidad, ciertamente cada religión tiene sus cosas buenas; la gran mayoría de ellas tiene una serie de normas que le sirven a los fieles para ir por el “buen camino”, las hay de las que ayudan mucho a los pobres y todo eso. Sin embargo, el daño que han provocado y que siguen provocando es tremendamente desproporcionado en relación a las cosas positivas que cada religión pueda ofrecer.

Mi punto es que nadie necesita de una religión para ser una buena persona (o para lo contrario), en el mundo moderno el hombre se rige bajo unas leyes que fueron creadas para que la sociedad pueda vivir en equilibrio, asi por ejemplo todo el mundo sabe que si matas o robas te irás a prisión. La moral y la ética de cada uno no tiene que estar regida por una religión sino por nuestro raciocinio. Es increíble que estando en pleno siglo XXI haya gente que crea en lo dogmas dictados por sus religiones que no aceptan ningún tipo de cuestionamientos y una fe ciega e irracional es para mi algo nocivo.

Yo realmente no soy ateo al 100%, soy 1% Agnóstico; cuando alguien me pregunta mi religión yo digo que soy Ateo con la única intención de observar su reacción; parece mentira pero hay demasiados prejuicios en contra de los ateos, ser ateo en una sociedad donde la mayoría es creyente es sinónimo de mala persona, es muy gracioso, pero muchas veces ves que ellos tienen una cara de sorpresa tipo “no puedo creer que seas ateo”; es por ese motivo que muchos que son ateos no lo dicen abiertamente, y no es sencillo identificar a los ateos porque no usan distintivos y mucho menos se reunen en algun templo o iglesia.

Es realmente sorprendente la cantidad de gente que ha tratado de “convertirme”, por cierto, tengo que decir que la cantidad de taxistas predicadores que hay en Lima es realmente alarmante!. Lo mas divertido del asunto (a mi me divierte, no me molesta) es que cuando empiezas a discutir se van quedando sin argumentos provocando que no quieran continuar con la conversación o en algunos casos se irritan y se molestan. Ahora que hay internet hay muchos lugares donde se puede debatir sobre el asunto, lamentablemente mi experiencia nunca es tan buena porque los creyentes son muy intolerantes y te banean, te borran los mensajes o hasta te acusan injustamente de algo con tal de eliminarte porque eres alguien muy “incómodo”.

Asi que cansado de esto, he decido abrir la categoría de Agnosticismo donde hablaré sobre todos estos temas y donde podré responder sin ser censurado a la gran cantidad de desinformación que hay en la red.

Haya paz y que el gran FSM los ilumine 🙂

Tengo que ir a misa?

Inspirado por un post de Malditamente Fiel me animé a escribir respecto a mi aversión a las misas.

Todo empezó cuando era muy muy niño mi abuela materna, que era mi adoración me compró un traje al mejor estilo de los Toribianitos y me llevó a misa, fué en Mollendo, yo tendría 5 años y es la primera vez que recuerdo haber entrado a la iglesia, me llevaron muchas veces de mas pequeño pero no las recuerdo. Mi abuela me dijo “vamos a ir a la iglesia, tienes que estar callado y escuchar lo que dice el curita”, yo le dije que sí a mi abuelita, jamás podría decirle que no a ella, cuando llegamos me quedé con la boca abierta, me pareció increiblemente grande y quede fascinado con los cuadros, estatuas y demas parafernalia propia de una iglesia, le pedí a mi abuela que me llevara a ver a los santos que habían a los costados, ella accedió porque aún no empezaba la misa, yo estaba hipnotizado, lo que vino luego fué estar callado al lado de mi abuela y tratar de ver mas detalles en alguna imagen cercana.

Mi abuela era una persona profundamente católica, ella me enseñó a rezar, antes de acostarme y al levantarme, eso si, no rezábamos antes de comer, los motivos nunca los supe. Se hizó costumbre ir a misa, obvio que con traje de domingo, incluído el odiado traje de marinerito (el destino quizo que se perdieron todas esas fotos!) . Mi enorme curiosidad inicial se fué disipando hasta que ir a misa se convirtió en un fastidio, pero no podía decirle que no a mi abuela, la quería demasiado; un día me armé de valor y le dije que ya no quería ir porque me aburría mucho; ella en su inmensa bondad no me regaño, lo que hizó es tratar de hacerme entender la importancia de ir a misa y de estar en contacto con Dios, yo le dije que le rezaba todas las noches y todas las mañanas, además estudiaba en un colegio de monjes franciscanos donde también nos hacían rezar y teníamos misa los miércoles, asi que tenía que estar muy cerca de Dios. Ella me dijo que quizás estaba aún muy pequeño para entender ciertas cosas y me dijo que no me obligaría más, que sólo iría cuando yo quisiera. Me sentí terriblemente mal por esa respuesta, un sentimiento de culpa me agobió y al siguiente Domingo yo mismo la fuí a buscar para decirle que quería ir a misa. Pero esto no duró mucho, a mis 9 o 10 años me dí cuenta que ir a misa no era lo mio.

Ya en secundaria, la férrea educación franciscana nos hizó entender paulatinamente en que consistía ser católico, la importancia de la comunión, poco a poco mis dudas se fueron despejando, tengo que reconocer que el Padre Gordillo (q.e.p.d.) fué como mi guía espiritual en ese momento, me ayudó muchísimo, me despejo muchas dudas e interrogantes. Ir a misa se volvió una costumbre para mí y mis compañeros, pero no se equivoquen, no nos volvimos piadosos, para nada! la verdadera razón era porque con el cuento de ir a misa nos encontrábamos con nuestras enamoradas o las chicas que nos gustaban, la parroquia San Martin se había convertido en nuestro point para vernos con las chicas los días Domingo. El Padre Gordillo me dijo: “no seas hipócrita, si vas por las chicas esperalas afuera y no entres a misa”, yo me esperaba una tremenda reprimenda, pero se limitó a decirme eso.

En 5to de secundaria hice mi confirmación que era casi una obligación para todos nosotros, no conocí un solo compañero que no se haya confirmado; pero para nosotros fué fantástico porque teníamos que asistir a unas charlas de preparación que incluía a chicas de nuestra edad y los consabidos retiros “espirituales” que para nosotros era sinónimo de borrachera y jugar a la botella borracha con las chicas. Dejé de ir a misa, convencí a mis amigos de que no era necesario entrar, esperarlas afuera era suficiente, todos accedieron, porque mientras duraba la misa nosotros nos matábamos de risa haciendo chongo en el parque del frente esperando la salida de las chicas que dicho sea de paso si eran algo piadosas.

Terminé la secundaria, ya no tenía la presión de los curas, nadie me obligaba a ir a misa, pero yo quería entender los motivos, porque la misa me parece tan aburrida a mí? soy un hereje? cómo la gente aguanta? que tienen esas viejitas que son capaces de ir todos los días? es malo no ir a misa? me iré al infierno? Dios se enojará conmigo? tengo que ser católico? que pasa con los mormones? testigos de jehova? budistas? los ateos son malas personas?. Inicié una búsqueda personal, tenía que encontrar las respuestas y comprender como era todo, cuando tuve 19 años logré entender el meollo del asunto y desde entonces soy Ateo.