Machu Pichu: La Caravana del Valor

Como había comentado no dormimos porque no queríamos que existiera la más remota posibilidad de perder el tour. A la hora indicada (3:30am) ya estabamos listos para partir, pero…. los tipos de la agencia no venían a recogernos, pasaban los minutos y empezabamos a desesperar, una comitiva decidió ir hacia el local de los tipos para ver que ocurría (felizmente Cusco es una ciudad pequeña y el hotel estaba relativamente cerca a la agencia). Casi al instante volvieron y 2 autos vinieron a recogernos. El itinerario era el siguiente, primero iríamos a Ollantaytambo estaríamos visitando las ruinas allí y esperaríamos hasta las 9:30am, hora en la que pasaría el tren que nos llevaría hasta Aguas Calientes. En mi auto estaban Gonta, Gnrfan, Stone_head y Pedro como era una station, Pedro se acomodó atrás, durante el camino tuvimos una amena charla con el conductor que nos hablaba de las épocas del terrorismo, de los muchos turistas que llevó y hasta de Ovnis 😀

Todo estaba genial, lo pasabamos bien, hasta que nuestros principales temores recrudecieron, encontramos la carretera bloqueada, una gran cantidad de tierra acompañada de unas rocas muy muy grandes nos cerraban el paso, nos habían dicho días antes que habría una huelga por parte de los pobladores de Ollantaytambo y que no habría pase hasta Machu Pichu, luego circuló otra versión de que todo se había arreglado y que no habría problemas. Rápidamente caímos en la cuenta de que la segunda versión era falsa, empezaron a juntarse los autos debido al bloqueo, empezamos a analizar que podíamos hacer y por mayoría se decidió desbloquear la carretera como pudieramos, no teníamos herramientas, así que usamos nuestras propias manos para remover la gran cantidad de tierra y las grandes rocas, se nos unieron un grupo de scouts portugueses y españoles, entre todos logramos hacer el espacio suficiente para poder pasar. Esto nos retrasó más de una hora. Seguimos avanzando y encontramos aproximadamente unos 9 bloqueos de menor envergadura en el trayecto hacia Ollantaytambo. Serían las 7am cuando llegamos a la entrada de Ollantaytambo que estaba bloqueada, unos pobladores atacaron nuestros vehículos arrojando piedras, invitándonos de forma nada amable a retirarnos. En total serían unos 7 tipos los que estaban en la “barricada”, empezamos a discutir y pasó por nuestra cabeza hacerles frente y sacarles la mugre, nosotros eramos más hehehehe, el guía nos rogó que no lo hicieramos porque alguien podría quedar herido, rápidamente la cordura volvió en nosotros y decidimos atravesar la barricada caminando, todos en grupo y sin provocar a nadie, si nos atacaban responderíamos, felizmente no hubo necesidad de nada y cuando pasamos hasta nos saludaron 😛

Seguimos avanzando y nos encontramos con algunos policías a los que les comentamos todo lo que nos había ocurrido, por lo visto ellos tenían como misión calmar a los revoltosos y hacer que el tránsito sea normal, ya en el medio del pueblo compramos pan caliente recién salido del horno que llegó muy bien a nuestros cansados cuerpos. Se había hecho tarde, teníamos que ir a la estación de tren para tomar el vagón que nos llevaría hasta Aguas Calientes. No quedaba muy lejos la estación de modo que nos fuímos caminando, cuando llegamos, la estación estaba cerrada y no teníamos boletos! y sin boleto no te llevan ni a la esquina, el guía se puso en la ventanilla para ser el primero en comprar los boletos y asegurar nuestro viaje, durante la espera aprovechamos para tomar desayuno, una señora me vendió una tasa de exquisito chocolate a casi 1 dólar, era un robo, pero en ese momento no me importó, estaba muy rico de verdad. Continuaba la espera y empezamos a desesperar, pasaba el tiempo y no se abría la boletería y mucho menos llegaba el tren, a medida que pasaba el tiempo llegaban más y más gente, incluído un numeroso de grupo de japoneses que arrasaron con todos los choclos con queso que se vendían por allí. Estabamos muertos de cansancio y nos tiramos al suelo a descansar, pero el ruido y el sofocante sol no te permitían descansar, al costado había una posada, fuímos a preguntar cuánto nos cobraban por alquilarnos una cama por 1hora, la respuesta fué el mismo costo que tomar la habitación por un día, es decir 70 soles (20 dólares aproximadamente), inicialmente lo mandamos al diablo, pero luego regresamos con el rabo entre las piernas y Gonta, Stone y yo nos fuímos a tomar un reparador descanso, solo recuerdo el momento en que me tiré sobre la cama y luego me estaban despertando para avisarme que el tren por fin había llegado.

Cuando nos disponíamos a abordar el tren, tuvimos una sorpresa, vimos a Richard Stallman deambulando y bastante desesperado, el tipo se había bajado de su vagón y como no tenía boleto en la mano no le permitieron subir, estaba perdido; tratamos de ayudarlo pero no había manera, no podía subir a nuestro vagón porque era extranjero, nos juraron que detrás de nuestro vagón vendría otro en el que podrían embarcarlo, en el preciso instante en que nos terminaban de explicar esto tuvimso que abordar rápidamente nuestro vagón que estaba partiendo ya porque se habían lanzado bombas lacrimógenas, los huelguistas estaban muy cerca a la estación y los estaban repeliendo. Ya arriba una sorpresa, no había asientos, y para colmo, los policías que nos acompañaban pidieron a todos que se alejen de las ventanas del lado derecho porque estaban arrojando piedras!!!! Nuestro vagón estaba lleno de chicas de todas las edades, desde niñas hasta señoritas, pasado el susto muchas de ellas amablemente nos ofrecieron donde sentarnos y fué así que recibí clases de quechua las chicas eran simpatiquísimas y ayudaron a que mi viaje fuera muy agradable, olvidando todo lo malo que había pasado hasta el momento, estuvimos charlando mucho rato, así me enteré que estaban en un paseo ecológico y que todas estudiaban en un mismo lugar, yo por mi lado hasta me animé a dar una pequeña charla sobre lo que era el Software Libre, muchas de ellas quedaron encantadas con mi cámara digital y mi Palm, les mostré como se usaban para el beneplácito de todas. Ya llevabamos mucho retraso, creíamos que de allí en adelante todo estaría bien, pero no…. el tren se detuvo y nos quedamos parados un buen rato, los policías nos explicaron que había problemas, estaban reemplazando rieles porque por culpa de los manifestantes al tratar de remover unas enormes piedras, estropearon la línea férrea. Aprovechamos para bajar y tomar algo de aire fresco, y luego nos animamos a visitar otros vagones y nos llevamos una agradable sorpresa, nuestros amigos colombianos que originalmente no podían ir a Machu Pichu por lo extremadamente caro que es, estaban 2 vagones más adelante con otro grupo de amigos, ah.. un pequeño detalle…. estaban totalmente ebrios hehehehehe.

Luego de la eterna espera partimos y al poco rato llegamos a Aguas Calientes se supone que debíamos almorzar para luego tomar los buses que nos llevarían a Machu Pichu, pero no hubo tiempo para eso, y así muertos de hambre nos fuímos rápidamente a embarcarnos en uno de los muchos buses que nos llevarían a la cima de la ciudadela Inca. El camino es relativamente corto, hay muchísimas curvas y en eterno zigzag para poder llegar a la parte alta, calculo que tardamos unos 40 minutos en llegar, una vez arriba, estabamos en la entrada a Machu Pichu había muchísima gente, no esperaba ver tantos, pero en fin, se nos asignó una guía, pasamos los controles necesarios y entramos a la fortaleza.

Es muy díficil explicar con palabras la sensación e impacto que te causa contemplar Machu Pichu, definitivamente es algo que tienes que ver con tus propios ojos, tuvimos que subir gradas por más de 15 minutos, pero viendo todo eso, el cansancio no te detenía, empezamos a tomar fotos como locos, fué muy gracioso ver a Stallman sacando la lengua y pidiendo chepa. Empezamos a recorrer las ruinas y yo me sentía como un niño jugueteando por aquí y por allá, entrando a todos los cuartos, buscando todos los caminos, en medio de todo ello nos encontramos con el grupo de expositores, el inconfundible John “Maddog” Hall estaba con un chullo en la cabeza y un polo rojo que le daba un aspecto particularmente bonachon. Serían como las 5pm cuando estábamos en medio de las ruinas y las guía nos dijo que debíamos apresurarnos porque pronto oscurecería, seguimos el recorrido y se nos explicó en detalle todas las partes importantes de la fortaleza. En el tramo final del recorrido Stallman que se negó a dejar el maletín con su laptop estaba realmente exhausto y me pidió por favor que le ayudara a cargar su maletín, gentilmente acepté y luego lamenté dicha decisión, ese tipo parece que cargara piedras!!! que bestia, no se que tenía además de la laptop pero ese maletín fácil pesaba mas de 20 kilos! como dije, felizmente no faltaba mucho y en el preciso momento que terminamos el tour y estabamos por abordar el bus oscureció.

Tomamos el bus de retorno hacia Aguas Calientes dispuestos a comernos un caballo cada uno, el guía nos llevó a un restaurant que nos haría un descuento especial por el menú, nos cobrarían “solo” 10 soles, en fin, en ese momento lo único que importaba era alimentarse y no ver el precio, serían un poco más de las 7 de la noche y nuestro tren salía a las 8:30pm, así que no había mucho tiempo para cenar. Stallman se sentó con nosotros y fiel a su costumbre sacó la laptop y la puso en la mesa mientras traían la comida, Stallman como bueno se pidió muchas cosas a la carta, se ve que tenía mucha hambre, nosotros humildemente pedimos el menú. A medio cenar, le comunican a todos los extranjeros que su vagón salía a las 8pm, así que tuvieron que terminar como pudieron para no perder el bus, Stallman quien había puesto el plato de sopa sobre su laptop (esta loco el tío!) pidió que el resto de su comida la empaquetaran para llevar y luego amablemente me pidió que si podía pagar su cuenta con la promesa de reembolsarme porque el ya tenía que irse, una vez me agarro de punto :/ que podía hacer? en fin, por lo menos podré fanfarronear diciendo “yo le invité la cena a Stallman” plop!

Terminada la cena y ya embarcados en nuestro vagón, nuevamente otra ingrata sorpresa, no teníamos asientos y el vagón estaba full, armamos un gran escándalo y como solución nos pasamos a otro vagón que estaba algo mas vacio, pero igual, no había asientos, esta vez el vagón estaba lleno de unas estudiantes de secundaria que al ver nuestra precaria condición amablemente nos cedieron algunos asientos a costa de viajar ellas algo apretadas (que buen corazón de la gente cusqueña, si señor). Como ya había hecho antes, inmediatamente socializé con estas chicas y nos pusimos a charlar un buen rato y aproveché para practicar y que me ayudaran un poco con mis clases de quechua, gran parte del viaje la pasamos conversando, pero el cansancio era evidente y todo el mundo empezó a dormir en sus asientos, yo no fuí la excepción aunque dormí muy poco. Llegamos a Ollantaytambo y luego de una pequeña caminata ya estabamos embarcados en unos autos que nos llevarían a Cusco.

Pero no, no acabaron los sufrimientos… cuando estabamos relativamente cerca al Cusco, se ponchó la llanta de nuestro auto y no tenía llanta de repuesto, nos fuímos a todos los grifos que encontró en el camino (que no eran pocos), en cada uno de estos había un letrero que decía algo como “reparamos llantas las 24 horas”, vil mentira!! no encontramos a nadie en los 5 o 6 grifos que visitamos, así que el chofer avanzando a paso de tortuga, con una llanta ponchada nos llevó hasta Cusco, demás esta decir que debido al problema de la llanta tuvo que avanzar muy lento para evitar cualquier accidente, el viaje se hacía interminable hasta que por fin, al promediar la medianoche llegamos a Cusco, totalmente cansados, listos para caer en nuestras camas y dormir plácidamente con la satisfacción de haber conocido un lugar realmente maravilloso y con la experiencia de una aventura nada común.

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