Conociendo Manizales

Lunes por la mañana, Lorena tení­a que trabajar y yo que conocer la ciudad, me facilitó un mapa y la dirección de una cabina de internet. Fuí­mos hasta la alcaldí­a, que es donde trabaja Lorena, y de allí­ inicie mi “city tour”. La alcaldí­a esta en el mismo centro de Manizales, que por cierto es una ciudad pequeña, así­ que era un poco difí­cil perderse. Lo primero que hice fué buscar la cabina de internet, cuando la encontré recién estaban abriendo, luego de esperar un par de minutos me ubicaron, pude revisar algo de mi correo, pero no pude subir fotos, no tení­an un puerto USB disponible. Igual me quedé porque no sabí­a nada de Perú y querí­a ver si no tení­a nada importante en el buzón. La conexión era muy similar a la que se encontraba en cualquier cabina de Perú, todas usaban Windows98 y tení­an un software para control de tiempo que era bastante malo e intrusivo, como me esperaba no tení­an Mozilla así­ que lo primero que hice fué descargar Mozilla Firefox y putty, otro detalle interesante es que cobran por minuto, el costo de una hora es un poco menos de un dólar.

Salí­ de la cabina de Internet y me pusé a dar unas vueltas por la zona para hace reconocimiento visual y no perderme, entraba a algunas tiendas para ver los precios de las cosas, llegué a una librerí­a donde encontré mucha literatura colombiana y tení­an buenos precios, asi que aproveché y me compré unos cuantos libros. Luego me pusé a buscar tiendas de música, pero con poco éxito las pocas que encontré no tení­an nada de grupos metal de Colombia, en una encontré CDs de Masacre, pero es una banda que ya conozco. La hora voló y tuve que ir a buscar a Lorena, habí­amos quedado en almorzar juntos.

Este fué el momento propicio para probar la Bandeja Paisa que por lo visto es el plato tí­pico de la región Antioqueña. Fuí­mos a un restaurant llamado El Platanal, cuando llegó mi plato quedé abrumado, era demasiada comida en un solo lugar, la Bandeja Paisa lleva frejoles, carne molida, chorizo, patacon (plátano frito), aguacate (palta), arroz, huevo, papas fritas, chicharrón de cerdo y arepa. Estuvo bueno, pero no pude terminar, era demasiado. Terminamos y Lorena tení­a que volver al trabajo, yo necesitaba caminar; otra vez inicié mi recorrido por el centro de la ciudad, tratando de encontrar lugares interesantes, aproveché para conocer gente del lugar, (nota: las aldeanas son amables, hehehe), luego traté de llamar a mi madre con poco éxito, al parecer tení­an problemas con las llamadas internacionales en todas las cabinas que probé. Al lado de estas cabinas, conocí­ a una guapí­sima chica que vendí­a accesorios para celulares, me pusé a charlar con ella un buen rato, y me ayudó mucho con respecto a que lugares debí­a visitar en Manizales, la hora pasó volando y tení­a que ir a recoger a Lorena.

Una vez con Lorena, fuí­mos con dirección a una zona que en Manizales denominan el cable que no es otra cosa que unas cuantas calles donde hay discotecas, bares, restaurants y un centro comercial muy grande, nos dimos una vuelta por todo el lugar y al final decidimos entrar al cine, la pelí­cula seleccionada fué Kill Bill vol 2

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